paleovida

CADA UNO ES EL CUIDADOR NATURAL DE SU PROPIA SALUD

En pleno siglo XXI nos aferramos a que la investigación científica avance cada día más rápida y sea capaz de curar todas aquellas enfermedades que cada vez azotan de una forma más insistente a las poblaciones de los países desarrollados: obesidad, diabetes tipo II, cáncer, patología cardiovascular, alergia, patologías autoinmunes, patologías degenerativas… Parece como si estuviéramos cruzando los dedos tratando de retrasar al máximo la llegada de una de esas enfermedades o bien una vez que aparecen solo nos da por actuar con medicación, como si mediante nuestro estilo de vida no tuviéramos nada que hacer.

Podríamos achacar toda la responsabilidad a la genética, pero esta no explica más allá de un 50% la aparición de la patología, el resto tiene que ver con el entorno en el que viven esos genes. Lee este post para conocer más a fondo el papel de nuestros genes frente al entorno. Resumiéndolo, podríamos decir que todos vamos a tener una herencia genética que nos va a predisponer a una enfermedad, pero dependerá del contexto que le demos para que aparezca o no.

Ese contexto es el que está en nuestras manos, y estas son las preguntas que nos deberíamos de hacer para evaluar hasta qué punto está siendo el adecuado:

¿Qué alimentos elegimos para comer?
¿Cómo nos hidratamos?
¿Nos movemos?
¿Descansamos las horas adecuada?
¿Tenemos unos buenos niveles de vitamina D?
¿Qué tal está nuestra libido?
¿Cómo nos encontramos a nivel emocional?

Si la respuesta a alguna de estas preguntas es la inadecuada, no nos debería de extrañar si padecemos alguno de estos síntomas: barriga hinchada, gases, pesadez, estreñimiento, diarrea, hipertensión arterial, dislipidemia, ácido úrico, problemas de piel, asma, trastornos menstruales, migrañas,… síntomas que si no se gestionan bien, podrían ser la antesala de una patología mayor como las que citábamos anteriormente.

Y es que bloquear estos síntomas con un fármaco no va a hacer otra cosa que generar un síntoma biológicamente más fuerte. Si tomo medicación de forma habitual para mi migraña sin hacer ningún cambio en mi estilo de vida, es normal que además se puedan añadir síntomas estomacales o digestivos y así sucesivamente. Sin embargo, seguro que, de forma intuitiva, nos podemos hacer una idea de cuál de nuestras respuestas no es del todo adecuada y qué deberíamos de hacer para mejorarlo-solucionarlo.

En este sentido, Paleovida nace de la necesidad de ofrecer estas respuestas desde el marco de la Biología Evolutiva, un área científica que estudia cómo se ha comportado el ser humano a lo largo de la evolución y como los mecanismos de salud-enfermedad que derivan de ellos perduran aún y a pesar del paso del tiempo.

NUESTRA ALIMENTACION SE PUEDE CONVERTIR EN LA BASE DE NUESTRA CURACIÓN
O DE NUESTRA ENFERMEDAD

¿POR QUÉ PALEOVIDA?

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Pues muy sencillo, porque a pesar de que estemos en el siglo XXI y seamos capaces de poder hablar con alguien del otro lado del mundo a través de una pantalla, nuestro cuerpo se sigue rigiendo por unos mecanismos de salud que nos acompañan a lo largo de la evolución. Entonces Paleovida se podría definir como aquellos mecanismos evolutivos que juegan un papel clave en la regulación de nuestro estado de salud. Su carencia o alteración van a generar la aparición de diferentes síntomas, como si se tratara de las luces del salpicadero del coche encendidas, indicándonos que algo en nuestro cuerpo no está funcionando como debería.

Nuestra forma de comer, como vemos en la imagen, es solo una de las herramientas mediante la cual nuestro cuerpo puede permanecer en salud o en enfermedad. Otros aspectos que también van a tener una influencia determinante en nuestro estado van a ser la óptima hidratación, el correcto descanso, unos adecuados niveles de vitamina D, el contacto físico de nuestros seres queridos y el movimiento mínimo necesario.

 

paleovida-esquema

 

Respecto a la alimentación, por tal de ilustrarlo de una forma simple y sencilla, podríamos dividir en dos posibilidades aquello que podemos comer:

1. Lo que no nos puede faltar nunca ya que nuestro cuerpo lo necesita para mantenernos en salud.

Fruta, verdura, tubérculos, pescado y marisco salvaje, huevos y carne biológica, aceite de oliva y frutos secos.

Con ellos cubriremos todas las grasas imprescindibles que nuestro cuerpo necesita: ácido araquidónico, EPA, DHA, ácido oleico y grasas saturadas; todos los aminoácidos esenciales que debemos de comer, así como todos los minerales, vitaminas, fitoquímicos y fibras fermentables claves para mantener un óptimo estado de salud. Siempre que estos alimentos sean de calidad cubrirán todas nuestras necesidades y así, el uso de suplementos alimenticios se podría limitar a momentos puntuales.

2. Lo que no necesitamos y es más, si no los comemos le hacemos un favor a nuestro cuerpo.

Productos procesados, azúcares, aceites vegetales, cereales, legumbres y lácteos.

La visualización de esta conferencia os ayudará a entender de una forma más exacta a qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de alimentos imprescindibles que nos han acompañado a lo largo de la evolución. Algo así como que nuestro cuerpo da por hecho que los vamos a comer porque durante el 95% del tiempo que llevamos viviendo como especie fue nuestra fuente de sustento. Y como tal son necesarios para la regulación de un óptimo estado de salud.

En esta web nos vamos a dedicar especialmente a ofreceros ideas y recursos para que todo aquello que tenga que ver con nuestra forma de comer sea cada vez más fácil, apetitoso y divertido. Siempre bajo el paradigma de la nutrición basada en la evolución, poniendo a la salud por encima de todo.

También iremos escribiendo acerca de las demás herramientas como la hidratación, el descanso, el contacto físico, el movimiento y la vitamina D con el objetivo de indicar y justificar que debería de ser lo mínimo necesario para cubrir las necesidades de nuestro cuerpo. La buena funcionalidad de todos estos mecanismos juega un papel clave en sentirnos una persona plena, vital, con energía, sin necesidad de tener que tomar ningún fármaco de forma crónica para apagar síntomas, con un intestino sano, con un sueño reparador y con capacidad para tomar buenas decisiones.

Este es un estado espectacular para poder afrontar los quehaceres de la vida, donde en muchas ocasiones se presentan adversidades. Así seremos capaces de ser, a pesar de todo ello, felices. No quiere decir ello que puedan presentarse o arrastremos situaciones emocionales de mucho calado que influyan de una forma impactante en nuestra salud. Fijaros que en esas situaciones es fácil que todos estos mecanismos estén desregulados. Os animo a recuperarlos y en cualquier caso a apoyaros en los profesionales de la salud pertinentes que os asesoren en los momentos de más dificultad.

La visualización de esta conferencia y/o la lectura de este post os ayudará a entender de una forma más exacta a qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de alimentos imprescindibles que nos han acompañado a lo largo de la evolución. Algo así como que nuestro cuerpo da por hecho que los vamos a comer porque durante el 95% del tiempo que llevamos viviendo como especie fue nuestra fuente de sustento. Y como tal son necesarios para la regulación de un óptimo estado de salud.

Quiénes somos

Carlos Pérez

Carlos Pérez

Carlos Pérez finalizó en 1999 la carrera de Magisterio de Educación Física en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), con mención al mejor expediente académico. A continuación inició la diplomatura de Fisioterapia, que obtuvo en 2002 por la Escuela de Fisioterapia Gimbernat (UAB) y cuyo nivel de Grado obtuvo a través de la Universidad de Salamanca (USAL).
En 2003 se inició en la docencia en la Escuela Universitaria de Fisioterapia Garbí de la Universidad de Girona (UdG).

En 2006, tras realizar diversos cursos de formación en el ámbito de la Fisioterapia, inició el Máster en Psiconeuroinmunología Clínica (PNI) en la UdG, del que al mismo tiempo fue coordinador.

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Melani Sanchez

Melani Sanchez

Soy Melania Sánchez nacida en Sant Feliu de Guíxols (Girona) en el 1976. Cursé Formación Profesional en Administración de Empresas y fui cofundadora junto a dos socias durante 5 años en una empresa de telefonía. He trabajado desde auxiliar de odontología hasta de directora comercial en empresas de seguros y de compañía de luz,. Todo esto alternándolo desde siempre con una empresa familiar dedicada al trabajo de la madera por parte de padre y a la hostelería por parte de madre.

Soy madre de Sergi (1997), un adolescente en plena ebullición hormonal y de Nico (2013), un paleobebé que he tenido junto a Carlos Pérez. Con Carlos disfruto la Paleovida desde hace ya más de 7 años. Y por encima de todo soy amante de la cocina.

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Raúl Sanchez

Raúl Sánchez empezó en los fogones desde muy joven, con solo 14 años, gracias a que la casa donde vivía era a su vez el restaurante de sus padres, el Mas Oliver. Un restaurante que desde hace 40 años sigue abogando por la materia prima de calidad y cercanía. A los 18 años decidió que tenía que seguir aprendiendo fuera del ámbito familiar y gracias a la base que allí forjó, tuvo la oportunidad de trabajar primero en Barcelona, bajo la batuta de Joan Piqué en el restaurante Rúccula para, más tarde, pasar dos años como jefe de cocina en el Ayoun de Ibiza.

Su vuelta a Barcelona fue para entrar en el Caelis del hotel Ritz. Dos años de exigencia que le marcarían en su carrera profesional. Tras varias aperturas de restaurantes junto a su amigo y chef George Pierre…

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